Turismo y Agua

Turismo y agua, proteger nuestro futuro común, es la consigna para este año en el “Día Mundial del Turismo 2013″, celebración que se lleva a cabo el 27 de septiembre de cada año. Todo el mundo unido por una causa que nos reúne, buscando mejorar el planeta y que el turismo sea viable y no algo que solamente genere daños e impactos negativos. Acerca del agua, quiero hacer algunas reflexiones de cosas muy sencillas que como viajeros y turistas podemos hacer para que el consumo disminuya de manera drástica y también, mejore la calidad de la misma. 5 sugerencias muy simples que pueden cambiar el mundo.

Logo del Día Mundial del Turismo 2013 - Organización Mundial del Turismo

Logo del Día Mundial del Turismo 2013 – Organización Mundial del Turismo

1. Agua en los eventos o restaurantes de alta gama.

Es una práctica muy común tener vasos llenos de agua para cada persona que se sienta en un restaurante de alta gama o de tenedores, manteles o como sea que se les pueda decir. Los meseros tienen la consigna de estar permanentemente pasando por la mesa con una jarra y sin preguntar, van llenando cada vaso. Al final, casi todos quedan llenos. Si se suman todos los vasos de agua de una mesa de ocho personas, el desperdicio podría ser cerca de unos 2 litros de agua por mesa. Si el restaurante tiene 50 mesas y una ocupación de un 60% en promedio cada día, estamos hablando de 60 litros diarios de agua por restaurante, lo que equivale a 1.800 litros al mes por restaurante o bien, 21.600 litros al año. Según un estudio de “Catering.com.co“, en solo en Colombia hay 12.180 restaurantes de alta categoría donde posiblemente tengan este tipo de prácticas. Considerando esto, al año, se estarían desperdiciando en total 263’088.000 litros de agua por una simple norma de etiqueta sin sentido. Si a esto lo sumamos a otros países del mundo, estamos hablando de una suma astronómica y suficiente para mejorar las condiciones de vida de la población mundial.

Esta práctica podría cambiarse para que la persona que así lo quiera, tenga una jarra en la mesa y se vaya sirviendo a medida que así lo quiera, sin necesidad de estar desperdiciando agua. Quien quiera agua, la debe pedir o se la debe servir. Se podría perder un poco de elegancia a cambio de reducir enormemente el consumo (desperdicio). Suena fácil, ¿no?

Agua en eventos y restaurantes de etiqueta

Agua en eventos y restaurantes de etiqueta

2. Las toallas.

Una práctica muy común es pedir cambio de toalla cada día en un hotel o bien, dejarla tirada en el suelo, que al final para el hotel es como si el huésped estuviera haciendo la solicitud de reemplazo. Haciendo unas cuentas muy por debajo de la realidad y tomando como número de referencia la llegada de turistas internacionales que hoy superan los 1.000 millones año, sin tener en cuenta otros medios de transporte y tampoco los vuelos domésticos y suponiendo una estadía de tan solo 3 noches en el destino (promedio varía por país y motivo de viaje), hacemos el cálculo. Si se cambia de toalla los tres días, teniendo en cuenta que por una toalla se gastan aproximadamente 20 litros de agua, el gasto de agua tan solo por lavado de toallas, sería de más de 60.000 millones de litros al año.  Si no se cambiara la toalla en los 3 días de estadía, se ahorrarían en total 40.000 millones de litros (40 millones de metros cúbicos).

Entonces, el aporte es muy sencillo también. Pedir que durante la estadía, solamente nos den una toalla para el cuerpo que también se puede usar para las manos y la cara, así como un juego de sábanas. Con esto se generará un ahorro enorme de agua. Además, para el establecimiento, significará un ahorro de dinero tanto en consumo de energía como de agua.

3. Botellas de agua.

Cuando viajamos e incluso, en nuestro propio hogar, solemos consumir enormes cantidades de agua embotellada, en vez de utilizar agua del grifo. Particularmente, yo soy de Bogotá y he vivido gran parte de mi vida allí, donde el cubrimiento del agua potable es casi del 100% y donde tenemos una de las mejores fuentes de agua de Latinoamérica. Sin embargo, la gran mayoría de personas, solemos comprar cientos de miles de botellas de agua cada año. En los viajes es normal encontrar en las estaciones de metro, máquinas con agua embotellada, en las tiendas, etc. Si nos da calor, compramos. Luego, volvemos a comprar otra y otra. En Estados Unidos se calcula que el desperdicio anual de botellas plásticas llega a las 4 billones de unidades, cuya limpieza y tratamiento cuesta 70 millones de dólares y al planeta, 1,000 mil años para degradarlas en los botaderos de basura y eso si no se queman, dejando miles de gases tóxicos en el medio ambiente (Story of Stuff). Se requieren tres litros para producir una sola botella de agua, algo absurdo.

Como las otras soluciones, ésta también es muy fácil. Simplemente podemos comprar una vez una botella y guardarla y reutilizarla, llenándola en cualquier fuente de agua potable en un baño o donde sea. Con esto le estaremos haciendo un bien muy grande al medio ambiente. Eso sí, es importante cerciorarse primero de la calidad del agua potable porque en algunos países asiáticos y africanos más que todo, el agua puede generar diarreas.

4. Consumo de productos orgánicos.

Este punto es diferente porque no busca reducir necesariamente el consumo de agua pero sí aporta a mejorar la calidad de agua que de alguna manera llega nuevamente a nosotros a través de los productos que consumimos o bien, a través de la misma agua del grifo que tomamos. La mayoría de alimentos que consumimos y que hemos comprado en el mercado, vienen llenos de químicos. Un tomate es una fruta muy delicada y que requiere de químicos para que no se dañe, se rompa o sea atacada por insectos. Las lechugas para que no tengan gusanos y permanezcan con buen color y aspecto, necesita también de químicos. Al consumir pescado de río, se consume lo que lleva el agua desde las montañas cuando el subsuelo recibe todos los químicos que al final llegan a las corrientes hídricas. Lo mismo sucede cuando el agua llega al mar y se mezcla con el agua que cada vez está más contaminada por basuras generadas por la minería, la extracción de petróleo, etc. Pero para no atormentarnos cada vez que comemos, podemos tomar la decisión de consumir alimentos orgánicos.

Esto, por un lado, permite que los campesinos surjan nuevamente, al no trabajar con métodos de producción extensiva donde hay más máquinas que personas y por el otro, que en estas pequeñas extensiones pueden combinar la siembra de hierbas aromáticas con verduras, frutas y hortalizas que bien manejadas, pueden alejar las pestes, los insectos y así, sacar unos productos deliciosos y saludables, sin químicos que hacen bien al cuerpo humano pero también a las comunidades locales, la naturaleza y al mundo entero. Igual se puede hacer cuando se consume leche, carne, pollo, huevos o pescados que son alimentados con productos orgánicos y son tenidos en suelos libres de químicos.

La solución es preferir siempre las cartas de los restaurantes con productos orgánicos, buscar en el mercado la sección de este tipo de productos y divulgar esto ante los demás. A veces son más caros, es verdad, pero lo vale.

Campesinos colombianos trabajando la tierra

Campesinos colombianos trabajando la tierra

Producción orgánica en Colombia

Producción orgánica en Colombia

5. Reciclaje de agua.

Este punto es más que para el turista, para los prestadores de servicios de acogida (hoteles, restaurantes, bares, etc.) que quieran buscar un mejor camino y ayudar al medio ambiente. El agua puede reciclarse de las piscinas o duchas, se puede sacar agua para el inodoro, para regar las plantas, lavar los carros (coches), etc. Esta práctica ya se está trabajando en algunos lugares y si bien tiene un costo inicial que implica cambios de sistemas de tuberías en algunos puntos, va a generar un beneficio de millones y millones de litros al año que en este caso no es tan fácil de cuantificar pero que seguro estará también en una cifra muy alta. La gerencia o administración del establecimiento, debe dar visualización a estas prácticas para que el viajero pueda realmente darse cuenta y así, tomar o no la decisión de reservar un hotel o de consumir o no en un lugar.

La solución aquí no es tan sencilla ya que no sabemos con certeza dónde hay o no este tipo de prácticas y por lo general es algo que es muy difícil de conseguir, pero con el tiempo, ya podremos preferir este tipo de establecimientos que reciclen agua.

Al final, este artículo es tan solo una reflexión de cinco puntos donde se relaciona el turismo con el consumo del agua y que cuenta con algunos tips que pueden mejorar el mundo de los viajes de alguna manera. Hay seguro muchísimas más cosas que se pueden hacer e invito a que todas y todos los que lean este post y tengan una idea, para que la compartan a través de un comentario. Pequeñas ideas y aportes, pueden cambiar el mundo. Feliz día mundial del turismo (#WTD2013).

Jorge Bonilla

Mensaje de la OMT para este día:

«Insto a los establecimientos turísticos a que reduzcan el consumo y mejoren la gestión de desechos, y exhorto a las personas a que contribuyan adoptando decisiones que tengan en cuenta el medio ambiente cuando viajen.»

Mensaje del Secretario General, Ban Ki-moon, 
con motivo del Día Mundial del Turismo
27 de septiembre de 2013.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s